Drive-in 1936 a 1960, la vida desde el asiento de un automóvil
Todo empezó en Estados Unidos cuando al magnate Richard Hollingshead se le ocurre una idea pensando en su madre que, debido a su extrema obesidad, no podía acudir a una sala de cine ya que no cabía en las butacas.
Clientes en el parking del restaurante drive-in Herberts. California, 1945. Nina Leen
Un Drive-in es un tipo de establecimiento que ofrece sus servicios sin necesidad de que el cliente tenga que salir del automóvil. Hay todo tipo de negocios, en Estados Unidos, que ofrecen servicios drive-in, como restaurantes, cines, supermercados, farmacias e incluso iglesias donde además puedes casarte sin moverte del automóvil. Entre ellos los mas extendidos han sido los autocines y los restaurantes. El autocine fue una creación de la compañía Camden del magnate Richard Hollingshead de Nueva Jersey. La idea se le ocurrió pensando en su madre que, debido a su extrema obesidad, no podía acudir a una sala de cine ya que no cabía en las butacas. En 1932 Hollingshead instaló una pantalla en los árboles del patio trasero de su casa de Rivertor, colocó un proyector Kodak de 1928 en el capó de su coche y realizó diversas pruebas de sonido que le permitieron determinar el tamaño y las distancias para dar la cobertura suficiente al máximo número de automóviles. Después de estos experimentos pidió la patente para explotar su invención, que le fue concedida en 1933 para Estados Unidos.
Camareras ocupadas con los pedidos en el Soda Fountain de Los Angeles, 1938. Peter Stackpole
Tomando nota de un pedido en el autocine Theater Rancho de San Francisco en 1948. Allan Grant
Hollingshead Drive-in abrió sus puertas en Nueva Jersey el 6 de junio de 1933 anunciándose con el lema: “Toda la familia es bienvenida sin importar lo ruidosos que sean sus niños”. El día de su estreno cerca de 600 espectadores pagaron 25 centavos por persona y 25 mas por vehículo para ver la película. Fue una bendición para las familias numerosas con dificultades para comprar entradas en un cine clásico, siendo también un punto de atracción para las parejas jóvenes. El concepto tuvo mucho éxito y se expandió por varios estados. Al principio el sonido era proporcionado por los altavoces instalados en la pantalla y más tarde se complementó con un altavoz individual que se colgaba de la ventana de cada coche. Este sistema fue reemplazado con el método de difusión de la banda sonora a baja potencia de salida en onda AM o FM para ser recogida por la radio del automóvil.
Camarera sirviendo un pedido. Restaurante drive-in de Los Angeles, 1936. Alfred Eisenstaedt
Automoviles esperando a ser atendidos en un restaurante drive-in. Los Angeles, 1936. Alfred Eisenstaedt
Al igual que en los cines clásicos se ofrece servicio de snack bar con el que realmente el establecimiento recibe la mayor parte de sus beneficios. Por ésto gran parte de la promoción de un drive-in se orienta hacia la comida y bebida. En la película Grease puedes ver una escena en un autocine donde muestra un anuncio del snack bar, durante la canción “Sandy”.
Camarera recogiendo las bandejas usadas de los coches. Los Angeles, 1938. Peter Stackpole
El pico de popularidad se produce en la década de 1950 y comienzos de los 60 donde unos 4.000 autocines se extienden por todo Estados Unidos. Como un símbolo de la década de 1950 el drive-in aparece en muchas películas, series y libros sobre este periodo y forma parte de los recuerdos de cualquier estadounidense que ha vivido en aquellos años. Su declive se produce a mediados de los años 70.
Rancho Drive-In Theater en San Francisco, 1948. Allan Grant
El primer autocine de España abrió en la Alameda de Osuna de Madrid en 1959, pero cerró en pocos meses. Otros proyectos fallidos fueron el autocine Canadiense en Sevilla, el autocine de Granada y otro en Barcelona. Actualmente quedan algunos funcionando en la Comunidad Valenciana, el Flipper en Murcia, Ciudad Jardín en Salamanca, el Gijón en Asturias y puede ser que alguno mas.
Restaurante drive-in en un suburbio de Los Angeles, 1949. Loomis Dean
Anotando los pedidos de alimentos y bebidas en las oficinas del drive-in Theater Rancho. San Francisco, 1948. Allan Grant
La camarera revisando los pedidos que transmite a la cocina por el micrófono. Detrás otra empleada se mantiene atenta al tablero de luces que se encienden para cada plaza de automóvil cuando lo pulsa cualquier cliente que desea algún servicio.
Servicios de iglesia drive-in. Hoy sermón del reverendo Harold Melvin, 1951. Yale Joel
Fieles escuchando misa en un drive-in con servicios religiosos. Venice, 1955. Hank Walker
Drive-in reparación de calzado Zinke. Los Angeles, 1949. Loomis Dean
Drive-in de reparación de calzado, 1938. Alfred Eisenstaedt
En la ventanilla del banco con servicio drive-in. La cajera amable ofrece un cuenco de agua al perro de la cliente. Phoenix, 1960. Ralph Crane
Una parada en la tienda de comestibles drive-in para hacer la compra. Los Angeles, 1949. Loomis Dean
Fotos: Life.




















