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12 oct 2012 Lugares

Un santuario en el interior de una colina

Un lugar de peregrinación para los hindúes no sólo de Malasia sino también procedentes de países como India, Australia o Singapur

Bukit Tabur. Shahrul Rizal


Bukit Tabur. Shahrul Rizal

A 13 kilómetros de Kuala Lumpur se encuentra una colina de piedra caliza, donde fluye cercano el río Sungai Batu, que está plagada de cuevas formadas hace millones de años y utilizadas en la antigüedad como refugio por las poblaciones indígenas Temuan. Son las Cuevas de Batu, uno de los santuarios hindúes más populares fuera de la India y el punto focal del festival hindú Thaipusam en Malasia.

Puesta de sol desde las cuevas Batu. Nadi


Puesta de sol desde las cuevas Batu Nadi

Las Cuevas Batu se convirtieron en un lugar de culto en el siglo XIX cuando un comerciante de origen Tamil, K. Thamboosamy Pillay, inspirado por la forma de la entrada de la cueva principal, que se asemeja a la punta de las lanzas de guerra utilizadas por los antiguos tamiles (la misma que lleva la estatua de Murugan, situada a la entrada de las cuevas), construyó un templo dedicado a la deidad Murugan en su interior. Desde el año 1892, el festival Thaipusam se celebra allí durante la luna llena del mes Tamil Thai (que cae entre finales de enero y principios de febrero).

Una mujer asciende los últimos tramos de la escalera de 272 escalones a las cuevas de Batu. Trey Ratcliff


Una mujer asciende los últimos tramos de la escalera de 272 escalones a las cuevas de Batu. Trey Ratcliff

272 escalones de hormigón conducen a la entrada del complejo de cuevas a casi 100 metros por encima del nivel del suelo. De los diversos templos que existen en el interior de las cuevas, el más grande y el más conocido es Cathedral Cave que alberga varios santuarios hindúes debajo de su enorme techo abovedado. La mayoría de los santuarios, repletos de estatuas y pinturas, están consagrados a la historia religiosa de la deidad hindú Murugan. En la fotografía de arriba, una mujer asciende los últimos tramos de la escalera que conduce a la entrada de las cuevas de Batu, con su pelo, de 3 metros de largo, recogido y envuelto para evitar arrastrarlo.

Peregrinos en el interior de las cuevas Batu durante las fiestas Thaipusam. Ming Thein


Peregrinos en el interior de las cuevas Batu durante las fiestas Thaipusam. Ming Thein

Batu Caves se ha convertido en un lugar de peregrinación para los hindúes no sólo de Malasia sino también procedentes de países como India, Australia o Singapur. Durante las ceremonias Thaipusam, los devotos transportan contenedores decorados que contienen leche como ofrenda a Murugan, fabricados normalmente en acero y que pueden llegar a pesar hasta 30 kilos. También es común que muchos devotos se perforen la lengua o las mejillas donde se insertan pequeñas lanzas “Vel” (lanzas de guerra utilizadas por los antiguos tamiles), para honrar a su deidad Murugan. Algunas costumbres más dolorosas han sido prohibidas en los últimos años debido al cruel espectáculo que suponía la laceración fanática de muchos devotos.

Estatua de la deidad hindú Murugan en el templo de Sri Subramaniar, al pie de las cuevas de Batu. Benson Kua


Estatua de la deidad hindú Murugan en el templo de Sri Subramaniar, al pie de las cuevas de Batu. Benson Kua

La estatua de la deidad hindú Murugan se encuentra a la entrada del templo Sri Subramaniar, al pie de las cuevas de Batu. Con una altura de 42,7 metros, es la estatua mas alta de Malasia y la segunda más alta de una deidad hindú en el mundo, sólo superada por la estatua Kailashnath Mahadev de Nepal. Para su construcción se utilizaron 250 toneladas de acero, 1.550 metros cúbicos de hormigón y 300 litros de pintura dorada. A su ceremonia de presentación, durante el festival Thaipusam en enero de 2006, asistieron 100.000 personas.

En las profundidades de la montaña se encuentra este santuario, uno de los templos en Batu. Trey Ratcliff


En las profundidades de la montaña se encuentra este santuario, uno de los templos en Batu Trey Ratcliff

Batu Caves, Kuala Lumpur. Deven Hwang


Batu Caves, Kuala Lumpur Deven Hwang

En el interior de la colina, existen varias cuevas protegidas que contienen una gran diversidad de fauna incluyendo algunas especies únicas, como las arañas Liphistiidae o los murciélagos Rousettus de la fruta. Es una red de dos kilómetros de cavernas relativamente intactas cuyo acceso para mantener la ecología de las cuevas está restringido, pero puede ser visitado por mediación de La Sociedad para la conservación de la Naturaleza de Malasia que periódicamente organiza excursiones a su interior. La colina es también muy conocida por los numerosos macacos que la habitan, que pueden suponer un cierto peligro para los visitantes ya que poseen un fuerte instinto territorial.

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